Un video no previsto da a conocer la tortura y muerte de un sospechoso de narcotráfico a manos de la Policías en Tailandia

Publicado: 4 sep 2021 02:48 GMT

El interrogatorio del joven fue una bestial sesión de torturas, en la que varios agentes lo asfixiaron con una bolsa de plástico mientras pretendían extorsionarlo. El hecho, grabado por cámaras de la comisaría, ha desatado indignados reclamos de reforma policial.

«El método de la bolsa de plástico se ha utilizado durante más de 30 años», dijo Chaiyawat Sengnui, un exagente de Policía en la provincia tailandesa de Trang, en un comentario al diario tailandés Matichon después que varios medios chinos y locales filtraran un video de cómo un grupo de agentes activos torturaron a muerte a un presunto narcotraficante.

«Vi a mis superiores usarlo durante mi tiempo de servicio con operaciones especiales en la Policía provincial. Esto no es nada nuevo», recalcó el oficial retirado, haciéndose eco de los múltiples comentarios que provocaron las espeluznantes imágenes del asesinato perpetrado dentro de una comisaría en agosto pasado.

La víctima fue Jeerapong Thanapat, de 24 años, quien había sido arrestado a unos 250 kilómetros al norte de Bangkok y era investigado por tráfico y venta de metanfetamina. Los agentes lo llevaron el 5 de agosto a una sala de trabajo cualquiera en la comisaría, donde lo hicieron sentarse en una silla y luego lo derribaron de rodillas. Repetidas veces le pusieron una bolsa de plástico en la cabeza, retirándola cada tanto y obstruyéndole cada vez más la respiración, hasta finalmente provocarle la muerte por asfixia.

Según detallan los medios, los policías lo extorsionaban y exigían unos 60.000 dólares en la divisa nacional por liberarlo. De otra parte, el video deja claro que no fueron uno o dos los agentes involucrados, sino que de una u otra forma participó prácticamente todo el personal presente en la escena.

El superintendente de la comisaría, coronel Thitisan Utthanaphon, fue arrestado en relación con este asesinato a finales de agosto. Pronto se divulgó lo que era su estilo de vida, por lo que muchos tailandeses piensan que el asesinato de Thanapat no fue un caso aislado de extorsión. Con un salario mensual de cerca de 1.300 dólares, el oficial de 41 años era conocido por coleccionar autos deportivos y su apodo era ‘Joe Ferrari’.

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Seis de sus subordinados, presuntos cómplices del delito, fueron interrogados como testigos el martes pasado, informó el diario Bangkok Post. Los  investigadores aseguraron que analizarán en detalle el papel de cada uno en la muerte de Thanapat y profundizarán también en casos previos de incautación y venta de al menos 300 autos de lujo. Además, el mando policial rechazó las especulaciones de que se proponga ayudar a los sospechosos para que salgan impunes.

Entretanto, tras ser publicado en distintas plataformas y lograr más de 3,6 millones de visitas, según cifras de Nikkei Asia, el video en cuestión ha generado  profunda indignación en la sociedad y centrado de nuevo la atención pública en la urgencia de una reforma policial.

Las prácticas de abuso contra personas bajo custodia están muy generalizadas en el país, como lo denuncian con regularidad los activistas pro derechos humanos. Según una comparación que hizo el investigador principal de Human Rights Watch para Tailandia, «la tortura a manos de la Policía es más común y más desenfrenada que en el Ejército», la cual es parte de la lucha contra la insurgencia en ciertas provincias.

La Fundación Cross-cultural documentó 20 muertes bajo custodia policial en Tailandia entre los años 2004 y 2017. La Comisión Nacional de Derechos Humanos de ese país asiático ha recibido 306 denuncias de tortura desde 2004, pero las cifras reales pueden ser mucho mayores, ya que las autoridades no son propensas a registrar esas denuncias.