Maikel Franco sacó ventaja al vender futuros ingresos

El infielder dominicano Maikel Franco es un buen ejemplo del por qué promesas dominicanas de alta cotización ceden porcentajes de ingresos potenciales que en muchos casos parece un negocio irracional.

Como el caso del torpedero dominicano de los Padres de San Diego, Fernando Tatis Jr., que tendrá que pagar al menos US$26 millones por un adelanto de seis cifras que tomó cuando tenía 18 años.

Dos visitas al Juego de Estrellas del Futuro (2013 y 2014) y alcanzar el puesto 17 entre los mejores prospectos que confecciona Baseball America a los 20 años hacían de Franco un activo como para apostar a lo grande hace tan solo un lustro.

Su poder auguraba un pelotero de 40 jonrones y 100 impulsadas.

El antesalista azuano había firmado por US$100,000 en 2010 con 17 años y en 2015 se estableció en el equipo grande como una de las figuras alrededor de la cual giraría el proyecto para la próxima ventana competitiva.

Con ese valor y optimismo en su entorno, antes de la temporada 2016, Franco no se confió del mañana, sino que vendió el 10% de sus futuros ingresos por US$4.9 millones a la difunta empresa Fantex, que implementó un fallido modelo de negocio donde vendía el valor de los atletas en función de su desempeño y potenciales ganancias.

El pasado miércoles, Baltimore (el equipo con peor desempeño de las Grandes Ligas) lo dejó libre cuando bateaba .210/.253/.355 con 11 tablazos y 47 carreras empujadas.

Tiene 29 años y desde que firmó con Fantex ha ganado US$11,077,500, por lo que la empresa financiera solo ha recuperado US$1,107,750.

Es decir, queda en número rojos con la inversión en Franco por US$3,792,250, un retorno que dependerá de que el jugador vuelva a jugar en las Grandes Ligas.

Franco, que venía de un 2015 con una línea de .280/.343/.497 con 14 jonrones y 50 impulsadas en 80 partidos, tuvo su tope de rendimiento en 2016 (25 vuelacercas y 88 remolques).

Pero desde entonces no fue más de ahí; su defensa fue de un 36% por debajo de los antesalistas y en 2019, cuando se debió discutir su salario por primera vez en arbitraje, en Filadelfia dieron el proyecto como fracasado.

Kansas City lo firmó para la recortada campaña de 2020, hubo señales de mejoras al punto de que fue su única campaña positiva medida en victorias sobre jugador reemplazo, pero la industria no confiaba mucho en él y consiguió trabajo el 16 de marzo (dos semanas antes de que se iniciara la campaña) con los Orioles, por un año y US$800,000 garantizados.

El caso Yermín

En mayo, mientras Yermín Mercedes aparecía entre los líderes en ofensiva de la MLB le confesó a la cadena HBO que entregó en 2018 a Big League Advance (la misma que prestó a Tatis) el 15% de sus potenciales ingresos en Las Mayores por US$165,000.

“¿Por qué?”, preguntó la veterana periodista Soledad O’Brien.

“Tenía una familia completa que dependía de mí. Esas personas (BLA) creyeron en mi, en ese punto nadie creía en mí y ellos sí”, dijo el romanense, cuyos ingresos en el Big Show no alcanzan los US$300,000 a los 28 años y sus perspectivas de regresar y hacer un buen dinero no se vislumbran en el presente, luego de ser enviado a las menores hace un par de meses.

Por eso, aunque a veces parezca exagerado “hipotecar” un porcentaje del salario futuro para recibir dinero inmediato, en casos como los de Maikel Franco o Yermín Mercedes, quienes cargan pesado son los dueños de las empresas.

nperez@diariolibre.com

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