La cara oscura de la epilepsia

Nuestro cerebro se comunica principalmente a través de unas pequeñas sustancias conocidas como neurotransmisores y ocasionan cambios eléctricos en el cerebro. La epilepsia es una enfermedad que afecta esas señales eléctricas ocasionando descontrol y esto produce comúnmente las convulsiones que se pueden ver como agitaciones descontroladas de manera parcial o general en el cuerpo. La epilepsia es una de las enfermedades neurológicas más comunes en todo el mundo y se considera un problema de salud pública y esto también en nuestro país.

A lo largo del mundo, muchos grupos de investigación han estudiado cómo es que se produce la epilepsia y lo que pasa en el cerebro de las personas que la padecen. Estos eventos son complicados porque se encuentran involucrados más factores además de los neurotransmisores que se comentaron, pero de manera general se puede decir que la epilepsia es producida cuando el componente excitatorio del cerebro se encuentra activado de manera descontrolada (si, en nuestro cerebro hay sustancias excitatorias y sustancias inhibitorias que mantienen bajo control su funcionamiento).

La epilepsia es tratada con medicamentos conocidos como fármacos antiepilépticos y hay de muchos tipos pero en general su uso es para controlar las convulsiones. Si se conoce a un familiar, a un amigo, o a un conocido con epilepsia no se hará desconocido el nombre de algunos de ellos como el ácido valpróico, el levetiracetam o la oxcarbazepina que son de los más comúnmente utilizados.

 

Aunque la epilepsia puede controlarse en muchos de los casos de manera total, existen personas que tienen convulsiones que no se controlan con un medicamento, ni con dos o tres y este tipo de epilepsia se conoce como epilepsia resistente a fármacos. Esta es la parte oscura de la epilepsia porque muchos de sus pacientes o sus familiares esperarían que respondieran a los medicamentos igual que otros pacientes que tienen el mismo diagnóstico de epilepsia pero la realidad es que no. Se ha visto que entre un 47-49.5% de los pacientes usa un solo medicamento para el control de sus convulsiones, que un 13-13.3% de los pacientes usan dos medicamentos pero que de un 3.7-4% de los pacientes necesitan una combinación de medicamentos y no siempre se logra el control total de las convulsiones. La realidad es que aproximadamente un 50% de las personas con epilepsia requerirán más de un fármaco para controlar sus convulsiones.

Para tratar a los pacientes con epilepsia resistente a fármacos existen algunas otras alternativas para mejorar su calidad de vida ya que los costos de su tratamiento se llega a incrementar 2.7 veces más comparado con el de las personas que presentan una epilepsia controlada. Algunos de estos tratamientos alternativos son la dieta cetogénica (donde se incrementa el consumo de grasa y proteína y se reduce el consumo de azúcares en proporciones controladas), el uso de altas dosis de esteroides y en última instancia la cirugía cerebral (donde se encuentra la región dañada y que ocasiona las convulsiones). Actualmente se ha propuesto el uso de cannabidiol (un componente químico de la cannabis o marihuana). En un estudio clínico realizado en México se observó que el uso de cannabidiol en pacientes pediátricos con epilepsia disminuye las en un 81.3% las convulsiones y en 20.9% el uso de medicamentos antiepilépticos.

Si tu o un conocido presenta epilepsia y no se controla con el medicamento podrías ser un caso de epilepsia resistente a fármacos y ser parte de la población que requiere de un tratamiento alternativo.

 

BIBLIOGRAFÍA

 

Cárdenas-Rodríguez N et al. Genetic variations associated with pharmacoresistant epilepsy (Review). Molecular Medicine Reports 2020; 21(4):1685-1701.

 

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