Jefe yakuza al juez tras ser condenado a muerte por cometer 4 crímenes: «Se arrepentirá de esto por el resto de su vida»

Publicado: 24 ago 2021 21:25 GMT

Sería la primera vez que un líder de la mafia japonesa recibe una condena tan dura.

Este martes, Satoru Nomura, el líder de la banda yakuza Kudo-kai, considerada como una de las organizaciones más violentas del país, fue sentenciado a muerte por un tribunal del distrito de Fukuoka por su responsabilidad en cuatro incidentes violentos contra civiles, en uno de los cuales murió una persona, informa The Japan Times.

De acuerdo a los reportes, a pesar de que no existían pruebas directas que vincularan al líder criminal con los tres ataques y el asesinato del director de una cooperativa de pesca, el juicio y los alegatos de la Fiscalía y el abogado defensor se centraron en si se debía reconocer al acusado como cómplice de los subordinados que cometieron los crímenes y que ya habían sido sentenciados.

En lo que fue considerado por la prensa local como un juicio de alto nivel, el presidente del tribunal, Ben Adachi, consideró que el sentenciado había conspirado con el autor material del tiroteo ocurrido en 1998 en el que la víctima perdió la vida.

Jefe de la organización criminal Yakuza se queja de que el covid-19 ha golpeado sus gananciasJefe de la organización criminal Yakuza se queja de que el covid-19 ha golpeado sus ganancias

Asimismo, las autoridades encontraron culpable a Nomura de haber ordenado los ataques contra de un antiguo inspector de Policía, una enfermera y un dentista, quienes fueron baleados o apuñalados entre 2012 y 2014 por miembros de la organización criminal.

Tras conocer la sentencia, el acusado le dijo al presidente del tribunal que pedía «un juicio justo», agregando que este «no fue justo en absoluto». «Se arrepentirá de esto por el resto de su vida», espetó.

Medios locales informan que sería la primera vez que la Fiscalía solicita que un líder de la mafia japonesa sea condenado a muerte.

Durante el juicio, un miembro de segundo rango también fue declarado cómplice en la comisión de los crímenes antes mencionados, por lo que fue sentenciado a una pena de prisión indefinida y a una multa de 20 millones de yenes, el equivalente a cerca de 182.000 dólares.