Estallan protestas en Líbano tras desplome de moneda local

Manifestantes salieron a las calles a lo largo y ancho del Líbano este martes para protestar después de que la libra libanesa registró un mínimo histórico frente al dólar en el mercado negro, una señal de que varias crisis se están agravando y de que no hay perspectiva alguna de un nuevo gabinete a la vista.

El desplome de la moneda local que ha producido un fuerte aumento en los precios desató pequeñas protestas en varias ciudades del país. En algunas entidades, los manifestantes bloquearon caminos con neumáticos en llamas.

Varias de las autopistas principales fueron cerradas, incluyendo algunas en la capital Beirut, donde la carretera hacia el aeropuerto internacional fue cerrada brevemente antes de ser reabierta por los soldados. También se bloquearon caminos en la ciudad norteña de Trípoli y en Sidón, la segunda y tercera ciudad, respectivamente, más pobladas del Líbano.

Al anochecer, más manifestantes salieron a las calles y cerraron las principales carreteras que vinculan a Beirut con el norte y sur del país, así como con la región este del Valle de la Becá.

“No hay ninguna otra forma de recuperar nuestra dignidad más que en las calles”, comentó un manifestante de Beirut a una televisora local. Muchos de los inconformes portaron mascarillas en medio de un repunte de casos de coronavirus. El martes, el Ministerio de Salud reportó 3.098 infecciones nuevas y 62 decesos a causa de la enfermedad, a pesar de que se implementó un confinamiento de una semana de duración.

Una falta de divisas también ha provocado demoras en la llegada de cargamentos de combustible, lo que ha producido apagones más extendidos en el país, y algunas zonas se han quedado sin electricidad durante más de 12 horas al día.

El dólar se cotizó brevemente a 10.000 libras libanesas el martes por la tarde. El récord anterior se registró en julio, cuando el dólar se llegó a vender a 9.900 libras en el mercado negro. El precio oficial sigue siendo de 1.520 libras por dólar.

Líbano se ha visto azotado por una crisis tras otra, empezando con el brote de protestas en contra del gobierno y de la clase política corrupta del país en octubre de 2019. A eso se han sumado la pandemia de coronavirus y una enorme explosión en el puerto de Beirut en agosto del año pasado, que causó graves daños en las instalaciones.