El trabuco dominicano dominaría el Clásico Mundial de Béisbol

Las palabras WBC, Clásico, Miami, Tatis, Soto, Dominicana debieron ocupar las primeras tendencias en las redes hoy y los ojos puestos en el Marlins Park.

Pero no. El COVID-19 se metió en el camino para complicarlo todo en el planeta, incluyendo el Clásico Mundial de Béisbol, que este martes 9 de marzo debió comenzar con la República Dominicana como favorita al título.

El torneo estrenaría su formato de 20 equipos desde los 16 tradicionales y se disputaría hasta el 23 de marzo con final en la capital del sol, en un parque abarrotado de sabores latinos, un escenario imposible en el mundo de hoy de distanciamiento social.

Un equipo ideal dominicano hubiese presentado en la receptoría a Gary Sánchez, en la inicial a Miguel Sanó, movería a la intermedia a José Ramírez (que no la juega desde 2018), en la antesala a Manny Machado y en el campo corto a Fernando Tatis.

Los jardines se repartirían entre Juan Soto (RF), Starling Marte (CF) y Eloy Jiménez (RF) con Ketel Marte como ese utility que pudiera dar equilibrio en el infield y outfield. Nelson Cruz sería el incuestionable bateador designado por encima de Marcell Ozuna y Pedro Severino el segundo receptor.

Una artillería letal con acento en el poder, pero con versatilidad para evitar esos errores estructurales de confección, como en las versiones 2006 y 2009.

Luis Castillo tendría la responsabilidad de encabezar una rotación de cuatro hombres que también incluiría a Dinelson Lamet, Johnny Cueto, Sandy Alcántara con la opción de incorporar en las siguientes rondas a Carlos Martínez, Sixto Sánchez o Frankie Montás.

El cuerpo de relevistas estaría integrado por Diego Castillo, Alex Colomé, Cristian Javier, Enoli Paredes, Carlos Estévez, José Cisnero, Gregory Soto, Dellin Betances y Héctor Neris.

En el torneo los rosters son de 28 hombres y se puede hacer sustituciones durante la justa que se disputaría en un formato de tres rondas.

Plácido Polanco, quien sería el gerente, la hubiese tenido complicada para armar el trabuco en el terreno y un cuerpo técnico donde nombres como Rodney Linares y Fernando Tatis padre sobresalen en la quiniela para fungir como dirigente.

Fuera, dentro

Albert Pujols había pedido ir a ese torneo como última oportunidad de representar a la República Dominicana y su candidatura se impondría sobre Carlos Santana en la inicial.

Pujols estuvo en la primera edición (2006), pero los problemas físicos los sacaron desde entonces.

Robinson Canó tiene el bate para haber sido convocado, hubiese sido el único en jugar las cinco primeras ediciones (2006, 2009, 2013 y 2017), pero la suspensión por dopaje que pesa sobre él lo hubiese sacado del torneo sancionado por MLB.

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