Desaparición de Andy de Jesús se produce a un año de la de Liz María

Aunque en circunstancias por el momento diferentes, pero en sectores cercanos, la desaparición del niño Andy de Jesús Martínez, de 11 años, se produjo doce días después de cumplirse un año de la de Liz María Sánchez, la niña de ocho años cuyo cuerpo nunca apareció.

Se desconoce el paradero de Martínez desde el sábado 28 de agosto. Sánchez desapareció el día 16 del mismo mes del año pasado.

En ambos casos, los buzos han tenido que sumarse a las labores de búsquedas casi en la misma área del mar Caribe, por los kilómetros 12 y 14 de Las Américas.

Los parientes de Andy se enteraron de la manera en la que el menor abandonó la residencia de su tía, donde se pasaba unos días, por las cámaras que revisaron los investigadores de la Policía.

María Dolores Ventura, tía del niño, dijo que, de acuerdo a los videos de las cámaras de vigilancia, el niño salió de la vivienda en compañía de un amiguito con el que fue a la cancha de una escuela del sector Los Frailes II. No obstante, el amiguito de Andy dice que lo dejó en ese lugar.

Hoy jueves se cumplen cuatro días sin conocerse nada del paradero del preadolescente. Los buzos se sumergen en las aguas del mar Caribe en el tramo del kilómetro 12 de la autopista Las Américas, en donde fueron hallados un par de tenis que se presumen son los del jovencito.

El intendente de los bomberos de Santo Domingo Este, coronel Roberto Santana, dijo que la búsqueda de Andy de Jesús Martínez se está realizando por ocho buzos, pero que las posibilidades de recuperar el cuerpo, si se lanzó al mar como se presume, son bajas, porque han transcurrido varios días.

María Dolores Ventura definió a su sobrino como un niño inteligente. Su madre, que vive en Uruguay llegó al país ayer. El menor vive con un hermano de 20 años y su abuelo materno en el sector Los Solare de El Almirante, también en Santo Domingo Este.

Ni siquiera porque el presidente estaba “muy afectado”

El lunes 17 de agosto de 2020 cuando todos los medios de comunicación se hicieron eco del caso de la niña Liz María Sánchez, la cual fue grabada por las cámaras públicas cuando entraba por un callejón del que nunca se vio salir, del ensanche Isabelita, a unos siete kilómetros de distancia de la residencia de la tía de Andy, en donde el joven se pasaba unos días.

Ante la atención que acaparó las investigaciones para dar con el paradero de la niña, el presidente de la República, Luis Abinader reaccionó y dijo que se sentía “muy afectado” por la situación de la menor y reiteró que trabajaría en la reforma de la Policía y en las medidas preventivas para que casos esos no sucedan.

Ese mismo día, un amigo de los padres de Liz María, de nombre Starlin Francisco Santos, alias el Panadero, de 40 años, reveló que abusó de ella, la mató y lanzó su cuerpo al mar Caribe.

El video en el que se ve a Liz María entrar al callejón de la vivienda de Starlin Francisco se ve cuando sale después en su motor en cuyo canasto se ve un saco.

En su narración del crimen agregó que después de matar a la niña entró su cuerpo en un saco con piedras y la arrojó al mar Caribe, a la altura del kilómetro 14 ½ de la autopista Las Américas.

Sostuvo que cometió el crimen porque sintió miedo a que la menor lo denunciara con sus familiares, ya que éste le había prometido comprarle un celular a cambio de que ella se dejara tocar, lo que constituye en delito de abuso sexual infantil.

No obstante, durante la audiencia en el tribunal que conoció su caso dijo que se incriminó porque fue obligado hacerlo.

En noviembre del pasado año a el Panadero se le ratificó la medida de coerción consistente en 18 meses de prisión preventiva por el infanticidio.