Corte aplaza apelación de Jean Alain Rodríguez

Las juezas de la Primera Sala de la Corte de Apelación del Distrito Nacional acogieron la solicitud de Jean Alain Rodríguez y aplazaron el conocimiento del recurso de apelación de este imputado para el 7 de septiembre.

Las magistradas Dorys Pujols, Carmen Mancebo y Deisy Montás le dieron ordenaron que el alcaide de la cárcel de Najayo habilite un espacio adecuado para que el jueves 2 y viernes 3 de septiembre el imputado se pueda reunir con sus abogados.

También dispuso el tribunal que el espacio de tiempo para las reuniones en la cárcel sea de 9:00 de la mañana hasta la 1:00 de la tarde. Además de facilitarle una laptop para que puedan reproducir los videos que tienen los abogados y puedan realizar su defensa de manera efectiva.

Todo lo anterior debe hacerse bajo la supervisión de las autoridades penitenciarias, según el dictaminado de las juezas.

Carlos Balcácer, quien forma parte de la defensa del exprocurador, advirtió a los representantes del Ministerio Público “que se preparen” porque “este es solo el comienzo” y descontarán la acusación por presunta corrupción.

En tanto que la procuradora adjunta Yeni Berenice Reynoso calificó como un absurdo el hecho de que la defensa apelara y no estuviera preparada para conocer su recurso.

El exprocurador Rodríguez guarda prisión preventiva en el Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR-20) Najayo San Cristóbal, al igual que los coimputados Alfredo Alexander Solano Augusto, Javier Alejandro Forteza Ibarra y Jonnathan Josel Rodríguez Imbert.

La directora de Persecución asegura que ha recabado múltiples pruebas que siguen blindando las imputaciones iniciales y abren nuevas líneas de investigación en la Operación Medusa, un caso en el que cada vez surgen más evidencias del entramado de corrupción que encabezó el ex procurador general.

En un comunicado, la Procuraduría asegura que acumulan pruebas que van desde grabaciones hasta cheques con conceptos disfrazados utilizados en los procesos de contrataciones públicas irregulares para el Plan de Humanización del Sistema Penitenciario.

Los contratistas eran obligados a devolver, bajo acuerdo en algunos casos, presión y chantaje en otros, incluso con transacciones bancarias, cuantiosas sumas de dinero en sobornos de los mismos pagos que les hacía la gestión de Jean Alain Rodríguez.

Establecen que los imputados del Caso Medusa realizaban licitaciones irregulares en las que se abrían los sobres de los oferentes previamente, se les facilitaban los precios a oferentes que participaban en procesos de compras por comparación de precios para que conocieran las tarifas de sus competidores y pudieran ser los seguros ganadores. En ese esquema de corrupción se sabía de antemano a quiénes se iba a beneficiar.

A uno de los suplidores, por ejemplo, se le solicitó subir los precios del aprovisionamiento del bien mueble para los privados de libertad en RD$62 millones, para llevarlo a entrar en un juego de extorsión en el que el exprocurador Rodríguez y los coimputados de su entorno exigían y cobraban sobornos de una manera burda.

Las transacciones de los sobornos de suplidores con los implicados en la red de corrupción y lavado de activos desmantelada con la Operación Medusa incluyen además robo de identidad y un esquema de falsificaciones de documentos realizados desde la misma Procuraduría General de República, lo que se hacía como parte de una maniobra fraudulenta para estafar al Estado distrayendo fondos millonarios de los contribuyentes, dice la Procuraduría.