Corredor Núñez de Cáceres: el modelo de solución al caos del transporte

Como forma de mejorar el tránsito vehicular y ofrecer un transporte de pasajeros más seguro, eficiente y por mandato de le Ley 63-17, de Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial de la República Dominicana, el sector privado con la garantía y el apoyo del Estado inició el Corredor Núñez de Cáceres, considerado el modelo para la mejoría del servicio de transporte en el país.

Lo que era una ruta de carros del concho con unas 90 unidades, algunas chatarras y gerenciada por la Compañía de Choferes Núñez de Cáceres, se convirtió en el Consorcio Núñez de Cáceres en el que los propietarios y choferes de los carros pasaron a integrar una nueva empresa dirigida por inversionistas del Consorcio Nacional de Transporte (Conatra S.A.S), una filial de Confederación Nacional del Transporte que lo integran 700 empresas y el Estado.

Se trata de la ruta que cubre desde el sector Los Ríos hasta la Avenida Independencia próximo a la estación Centro de los Héroes del Metro de Santo Domingo, tiene una longitud de 9.48 kilómetros, cuenta con 37 paradas y es cubierta con 30 autobuses, cinco de ellos con plataformas para personas con discapacidad desde las 6:00 de la mañana hasta las 10.00 de la noche.

Los autobuses son conducidos por los ex propietarios de los carros de la ruta eliminada y choferes que fueron debidamente entrenados por el INTRANT y Conatra S.A.S y que ahora se convierten en socios, primero como empleados con sueldos establecidos, seguro médico y horario de ocho horas de trabajo y otros beneficios contemplados en la Ley 63-17.

Varios sectores han cuestionado la adjudicación de la ruta alegando que no se agotó el debido proceso y que se privilegió al empresario y senador Antonio Marte. También pasajeros rechazan que el Gobierno haya eliminado el servicio que ofrecían guaguas de la Oficina Metropolitana de Servicios de Autobuses (OMSA) que cubría la misma ruta por solo RD15.00 y ahora cuesta RD$35.00.

Pero a los choferes parece importarle poco eso y se siguen preparando para recibir el entrenamiento de las autoridades que les permitan subir sus licencias de categoría y así poder conducir las unidades, como no todos están capacitados para manejar y son empleados del consorcio, reciben su salario por realizar otros trabajos como supervisores, lavadores, mensajeros, vigilantes y otras funciones.

Luis Rosado es gerente de Conatra S.A.S. y cuenta que se trata de inicio del cambio de un modelo de transporte deficiente por uno de calidad y seguridad, cuyos resultados ya se pueden observar. Informa que las operaciones iniciaron el 25 de enero pasado y ya están transportando 10,000 pasajeros por día.

“En dos meses que llevamos operando el corredor los choferes en vez de durar 16 horas trabajando, ahora trabajan ocho. Esos choferes son empleados que tienen seguro para ellos y sus familias, trabajan uniformados, con aire, tienen sus días de descanso y todo eso se ha logrado, pero faltan muchas cosas por hacer y esperamos dar mejor servicio en este inicio de movilidad para que sea sostenible en el tiempo”, indica.

Los autobuses

Cada autobús tiene un costo en aduanas de US$118,000 y los que cuentan con plataformas para personas con discapacidad, valen US$122,000,(entre 10 y 12 millones de pesos por cada unidad) son de fabricación china y están totalmente nuevos. Cada autobús tiene 10 cámaras internas y externas, sistema para el pedido de parada por botones, agarraderas especiales y cuentan con cuatro asientos debidamente identificados para personas con discapacidad, también cuentan con una herramienta tipo martillo para los casos de emergencia

Su capacidad es de 90 personas, pero por las medidas que hay que cumplir por la pandemia del coronavirus solo se permite en la actualidad el 65% de su capacidad. Circulan cada 5 minutos en las horas pico y 10 en las otras horas.

“Desde que comenzamos el 25 de enero el inicio formal del corredor, desde donde se sacaron alrededor de 90 carros que operaban en esa ruta, eso ha permitido que la movilidad en la Núñez de Cáceres sea más fluida”, dijo Rosado.

Centro de mando

El sistema cuenta con un centro de mando ubicado en el kilómetro 9 de la Autopista Duarte desde donde se le da seguimiento a cada autobús y se puede observar lo que sucede tanto dentro como fuera de la guagua, se reporta la velocidad a la que transita, la cantidad de pasajeros que lleva y el lugar por donde circula.

El tiempo estimado en completar la ruta es de 40 minutos, pero en las horas pico puede subir a 50 minutos y más y se trasladan a una velocidad de 25 a 30 kilómetros por horas regularmente. En las oficinas donde funciona el centro de mando está el garaje donde cada autobús es sometido a una rigurosa limpieza.

Cada guagua tiene un lector de tarjetas recargable como la del Metro de santo Domingo que a partir del próximo mes se utilizará para pagar el pasaje porque no se aceptará dinero en efectivo. Además de la tarjeta del Metro se podrá pagar con tarjeta de crédito y debito.

“Otro tema que vemos aquí es que los autobuses internamente y externamente tienen 10 cámaras que monitorean todos, el que se le acerca se va vendido y esas imágenes la almacenamos en la nube para nosotros ver lo que pasa en el autobús. Todo lo que se genera lo podemos ver, llevamos control de lo que sucede y eso nos da mayor seguridad a nuestros y pasajeros. Ademá llevamos archivo de todo lo que pasa en los alrededores de los autobuses y los espejos son digitales que han hecho un gran trabajo de la seguridad”.

El suplidor de las guaguas ha dado entrenamiento a los choferes sobre el manejo de los vehículos guaguas, el lector de la tarjeta dirá la parada se le da a un botón para pedir la parada la gente se va a acostumbrado a usa las paradas.

¿Cómo funciona la administración?

Este corredor funciona con la nueva administración que tiene el sistema de movilidad impulsado por el Gobierno y para ello se creó la Fiduciaria de Movilidad y Transporte en República Dominicana que es la matriz y desde esa fiducia se administran todos los recursos que se producen en el Metro la OMSA y el corredor.

“El fideicomiso universal recibe el dinero de todas las entidades, se hacen los pagos a los bancos por el financiamiento de las guaguas y de los impuestos que el estado le dio facilidades de pago y lo que queda va a las cuentas del corredor hay una administración colegiada vía fideicomiso que reparte lo que queda para mantener la sostenibilidad del sistema”, explica Rosado.

Para la implementación del nuevo corredor se cuenta con la asesoría financiera y administrativa del banco Interamericano de desarrollo y del Intrant que miden frecuencia, incremento de pasajeros. El BID ha estado involucrado en todo el proceso y se espera que los siga haciendo en los otros corredores que se pondrán en funcionamiento pronto en el Gran Santo Domingo.