Charco de agua putrefacta y verde mantiene presos en sus casas a residentes en Real Cancino

Comunitarios de la calle B en el residencial Real Cancino, en el municipio Santo Domingo Este, provincia Santo Domingo, demandaron este jueves la eliminación de un charco de agua contaminada que se ha convertido en una fuente de reproducción de diversas alimañas y que atentan contra su salud.

Expresaron que algunos vecinos están atrapados en sus propias casas, debido a que el charco tiene inundada la zona, próximo al llamado “ Come y Bebe” de la avenida Charles de Gaulle.

Rogelio Velásquez, pastor de la iglesia Pentecostal Apostólica, dijo que viven en un situación crítica que se ha agravado en los últimos tres meses.

Explicó que el agua ya está verde, debido a que no tiene por donde salir porque los filtrantes están tapados. Indicó que hace un tiempo de la Alcaldía fueron, rompieron contenes, pero que se fueron y no han vuelto.

“Al síndico Manuel Jiménez, que es a quien le compete, que se acuerde de nosotros, nos estamos enfermando con esta agua podrida”, dijo.

Amarfi Pujols tuvo que cerrar desde mayo pasado un colmado de su propiedad porque el charco ocupa la entrada.

Deploró que la Alcaldía ni otra autoridad se digne en hacer un trabajo que elimine el problema del estancamiento de agua que padecen desde hace años.

“Aquí muere el agua de todos los lados, viene de la Charles de Gaulle, de aquí arriba, de todos los lados porque no hacen el trabajo y el problema se mantiene”, indicó.

Rafael Arias Perdomo, residente en el lugar explicó que el charco es profundo en el centro y los vehículos aunque sean grandes no pueden cruzar.

Dijo que aunque no es ingeniero entiende que el problema se resolvería si se construye una canaleta de unos siete pies con cuatro filtrantes y ponerles rieles para que el agua se vaya, “pero el síndico está ciego, mudo y no entiende”.

Rafaela Peña dijo que la salud de los residentes está en peligro por la cantidad de mosquitos que sale de las aguas putrefactas.

“Además de los mosquitos, esa agua aposada cada vez que un camión la mueve sube a las casas ese mal olor a pocilga que uno se tiene que tapar la nariz”, expresó.

Manifestó que por el lugar van muchos furgones a llevar mercancías a los almacenes que también contribuyen con dañar las calles y empeoran la situación del charco.

Indicó que en varias ocasiones se han reunido con Manuel Jiménez, pero que no hace nada y siempre busca un pretexto porque dizque el Ministerio de Obras Públicas es que tiene que darles el asfalto, pero el resuelve por otros lados.

Mientras Diario Libre hablaba con los vecinos un camión cisterna de succión estaba en el lugar para aparentemente secar del charco una gran cantidad de agua.