Carlos Cabral: “Estaba preparado cuando se abrió la puerta de Disney”

Ahora que se acerca el estreno de la más reciente obra de Disney, “Raya y el último dragón”, Cabral habla de la experiencia de participar en una producción animada en medio de la pandemia causada por el Covid-19 y lo importante que es el mensaje de Raya en el mundo actual.

—¿Cómo fue el proceso de creación de los personajes de “Raya y el último Dragón”?
En el estudio tenemos un proceso muy colaborativo que se ha refinado a través de varias películas y la realidad es que empieza desde el guion. Yo estoy involucrado desde el principio, cuando ya el guion está bien desarrollado, y eso es un proceso bien largo en el que se está construyendo todas las partes que tienen que unirse en la pantalla. Es un proceso de refinamiento y esencialmente de arte. Estamos usando tecnología, pero empieza con dibujos y pintura y termina con modelos en 3D y la animación que ves en pantalla. Así que no hay un secreto. El guion es un proceso de refinamiento con una colaboración inmensa de más de 400 artistas.

—Debido a la pandemia una parte de la producción de este filme se realizó en ubicaciones remotas. ¿Cómo se vio afectada la dinámica de trabajo del equipo?
En realidad fue algo muy especial porque al tener esa confianza en personas para superar un mundo fracturado empezamos a reflejar el tema de la película. Claro, no estábamos seguros si iba a funcionar, pero superamos eso. Teníamos casi 450 artistas trabajando desde casa para la mayoría de la producción y no solo logramos llegar a un nivel de colaboración mucho más alto de lo que esperábamos, también llegamos a ese nivel artístico que queríamos.

—¿Qué debe tomar un animador en cuenta para crear un personaje que conecte con el espectador?
Siempre nos enfocamos en crear un mundo que parece y se siente real y el personaje tiene que comunicar sus emociones. Obviamente empieza con el guion y cómo el personaje está escrito, pero enuestro trabajo es traducir eso a un personaje que se sienta vivo, una especialidad de Disney desde hace varias décadas. Es algo que continuamos refinando en estos personajes 3D, es parte de lo que hacemos.

—A pesar de pertenecer al género de la fantasía “Raya y el último Dragón” es una película animada que refleja culturas como Vietnam, Tailandia, Laos, Camboya, Malasia y Filipinas. ¿Qué tan difícil fue mantener un balance entre esas culturas y el desarrollo de los elementos más fantásticos de la historia?
La película es en realidad una aventura en un mundo fantástico. Los directores se inspiraron en las culturas del Sudeste de Asia y también se inspiraron en el espíritu de la comunidad que tienen y desarrollando la película quisimos incorporar elementos de esa estética. Trabajamos con un grupo de expertos en esas culturas para honrar esas partes del mundo. Así que el reto fue balancear todo eso para crear un mundo único, un mundo de fantasía e incorporar esos elementos.

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—¿Qué es lo que más te ha gustado de haber trabajado en esta producción?

Definitivamente el mensaje de la película resuena mucho, especialmente en estos momentos. Nosotros logramos trabajar y unirnos con el mismo espíritu de la película. Fue muy especial el nivel de colaboración y conexión de uno con otro, aunque estábamos tan separados nos sentimos más unidos tratando de crear “Raya y el último dragón” porque se sentía como un proyecto muy importante.

—Ya has participado en varias producciones de Disney, pero hasta ahora ¿cuál es el personaje que más te gustó diseñar?
Hay muchos personajes especiales, pero definitivamente Rapunzel de “Tangled” fue un momento increíblemente especial. Trabajar con Glen Keane y desarrollar ese personaje como él quería fue un momento muy grande para mí y para el estudio, y todo se ha construido desde ahí.

—¿Qué consejos darías a jóvenes artistas dominicanos que sueñan con hacer animación para Disney?
Al haber crecido en Santiago nunca me imaginé que iba a trabajar en Disney. Siempre he tratado de estar preparado para las oportunidades y también seguir creciendo en lo que me gusta hacer. Siempre me ha gustado el arte y las computadoras. Empecé por ingeniería, terminé por diseño en gráfico por computadora, trabajando para compañías de videojuegos y me aproveché de todas esas oportunidades. No necesariamente tenía a Disney en la mente, pero si me gustaba la animación. No sabía cómo iba a llegar, pero siempre traté de hacer lo que amaba y estuve preparado para cuando se abrió esa puerta. Me siento muy afortunado, pero sí se puede lograr.

“Nos enfocamos en crear un mundo que se sienta real, donde el personaje tiene que comunicar sus emociones”

Carlos Cabral, jefe de personajes y animación técnica de Walt Disney Studios