Abel Martínez: “Es momento de poner más blindaje y controles a los partidos”

El alcalde de Santiago reiteró su rechazo a la presencia masiva de haitianos sin documentación en todo el país y aseguró que se está llegando a un punto de inflexión que coloca a la República Dominicana en una condición precaria en áreas como la salud, la seguridad y eficiencia de los servicios.

Dijo que siempre ha dicho que sean bienvenidos los extranjeros de cualquier nacionalidad que vienen al país de manera legal, sin violentar nuestras normas y ojalá que haya muchos que estén integrados a la vida productiva nacional, pero de manera legal.

Sin embargo, dijo que en el caso de los haitianos hay que hacer una distinción porque en el país hay más de un millón y medio de esos nacionales que viven en todos los municipios y provincias del país de manera ilegal.

“Eso provoca que nos revisemos en lo que tiene que ver con nuestra soberanía, con nuestra identidad, eso provoca que los niveles de inseguridad que está viviendo el país se vean afectados por ese descontrol migratorio que existe”.

Expresó que el sistema de salud dominicano colapsa porque en los hospitales públicos de cada 10 parturientas que son atendidas, hay siete de nacionalidad haitiana que no tienen documentos que digan de dónde viene ni cómo se llama.

“Decenas de miles de ilegales haitianos viven en la ribera de nuestros ríos, de nuestras cañadas que están depredando nuestros bosques, que cometen crímenes, al igual que los cometen otros nacionales extranjeros o domícanos, con la diferencia de que cuando es haitiano no hay una identificación y por lo tanto el combate de la criminalidad y de la delincuencia es nula con respecto a los ilegales haitiano. Esto crea además que los servicios públicos tengan que escasearse”.

Sostuvo que los haitianos que viven en las riberas de los ríos y de las cañadas no pagan agua potable, energía eléctrica ni basura y que hacen sus necesidades fisiológicas y las lanzan a las cañadas y los ríos como ocurre en Santiago y gran parte del país.

Afirmó que a su juicio todo haitiano que esté ilegal debe ser deportado, respetando su dignidad y los convenios internacionales y los que quieran acogerse a las normas que aprovechen las oportunidades que les ha dado el Estado dominicano como ha pasado con el Plan Nacional de regularización.

“Nosotros le tenemos, incluso, aprecio a los haitianos porque nos cuidan nuestros apartamentos, las fincas de los dominicanos las trabajan, las construcciones son ellos, le damos oportunidad. De lo que estamos hablando es que vamos a hacerlo sin violentar nuestra Constitución y aplicando nuestras normativas, nuestra ley de migración. Eso es lo que estamos pidiendo y lo que debemos hacer, no aguantamos más”.

Con respecto a la verja que construye el Gobierno en la línea fronteriza, Abel Martínez dijo que eso no resuelve la entrada ilegal de los haitianos a territorio dominicano porque no se trata solo de un tema físico.

Sostuvo que se trata de un muro desde el punto de vista legal, que también exista vigilancia tecnológica, moderna. Se preguntó de qué sirve la construcción de un muro si ya en el territorio dominicano hay, mal contados, más de un millón y medio de haitianos indocumentados.

“Vamos a sacarlos primero, los que están de manera ilegal y a los que no quieran regularizarse. A quien quieran cumplir con nuestras leyes, hay que darles la oportunidad como se ha hecho que se ha gastado dinero y no lo han aprovechado porque no les interesa tener un estatus legal”.