El sacerdote Lucas Burato expresó este Viernes Santo, en el Sermón de las Siete Palabras leído en la Catedral Primada de América. que el hombre moderno vive contrario a Dios producto de un desarrollo tecnológico y poder, que no se compensa con un crecimiento de responsabilidad, valores y conciencia.

“El papa Francisco decía que el hecho que el hombre moderno no está preparado para utilizar el poder con acierto, porque el inmenso crecimiento tecnológico no estuvo acompañado de un desarrollo del ser humano en responsabilidad, valores y conciencia”, expresó.

Señaló que dentro de este desarrollo la humanidad vive contraria a Dios.

“Cada época tiende a desarrollar una escasa autoconciencia de sus propios límites. Su libertad se enferma cuando se entrega a las necesidades inmediatas del egoísmo y la violencia. Nuestro papa Francisco nos recuerda que el hombre si no tiene una ética que le pones límite se enferma y comienza a usar mal su libertad promoviendo antivalores. El hombre moderno dice poder, sexo libre, tener. Si Dios dice vida, el hombre dice cultura de la muerte como el aborto, la eutanasia o la eugenesia”, agregó.

Reflexionó que esa negación se vive en otros hechos: “Si Dios dice, verdad o confrontación leal entre ciencia y fe; si dice valores y desarrollo, o deberes y derechos. El hombre dice todo es relativo, todo depende. Solo ateísmo, solo pensamiento único”, dijo.

“Si Dios dice familia, como unión entre hombre y mujer, si dice amen los hijos, complementariedad en la diversidad. El hombre dice divorcio, separación o incompatibilidad”, continuó, “frente a la natalidad: primero carrera, bienes y luego hijos. Dice género como una construcción mía, yo me puedo definir con el tiempo, a pesar de que la genética de mi cuerpo dice que todo lo que pienso o percibo”, añadió.