En la cuarta palabra del Sermón de las Siete Palabras, que reflexiona en la expresión de Jesucristo: “Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”, la Iglesia católica pidió hoy que, aunque se cuestione a la Policía por varios de sus agentes haber matado recientemente a unos esposos por “confusión”, también se valore a aquellos uniformados que “pasan crujía” cumpliendo su deber.

“Se nos olvidan, por ejemplo, nuestros policías, al menos los que hacen sus trabajos, los que pasan tantas crujías, cuando se supone que deberían ser pagados y tratados como héroes por arriesgar sus vidas”, dijo la Iglesia en la cuarta palabra, leída por el padre Joel Villafaña desde la Catedral Primada de América.

“Y aunque hoy lamentamos un hecho trágico, provocado por miembros de la misma Policía, y aunque la reforma de la Policía -como de todas las instituciones- se hace necesaria, no podemos dejar de respetar y valorar, e incluso intentar ayudar, a quienes tienen el deber de protegernos y cuidarnos”, agregó.

Este Viernes Santo, la Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente del Juzgado de la Instrucción de Villa Altagracia aplazó para el próximo miércoles la audiencia de conocimiento de medidas de coerción contra seis expolicías acusados de participar en la muerte a tiros de los esposos Elisa Muñoz y Joel Díaz en un hecho ocurrido la noche del martes.

La muerte habría acontecido por una alegada “confusión” del vehículo en que viajaban los esposos y otras dos personas, con el que se desplazaban unos delincuentes que supuestamente cometieron un atraco en Bonao.

Jóvenes que sepan más que subir videos a Tik Tok

En la cuarta palabra, el padre Villafaña también leyó la reflexión de la Iglesia sobre el abandono de los padres hacia los hijos y de los hijos hacia los padres.

Asimismo, también rechazó la infidelidad entre las parejas. “Aquí se nota un mutuo abandono que se radicaliza más con las muy atizadas y propagandeadas guerra de sexos que sostiene el antiguo machismo y el nuevo feminismo”, afirmó.

Indicó que el abandono familiar se observa en padres, madres y tutores que se niegan a asumir la crianza de sus hijos, quienes, entonces, son mayormente criados por una abuela, una trabajadora doméstica o un centro de cuidado.

“¿A qué se debe este abandono social? ¿Dónde están los verdaderos héroes de esta época?”, cuestionó.

Asimismo, reflexionó en que la sociedad está gritando a los líderes sociales y religiosos el porqué la ha abandonado. “Somos nosotros mismos, pero sí, nos hemos autobandonado”, dijo a modo de autocrítica.

La Iglesia también reflexionó en que la sociedad se olvida de los hospitales, de los enfermos mentales, los bomberos y los jóvenes desempleados.

“Aunque también es cierto que la juventud, a la que se le acusa de ser juventud de cristal, debe poder demostrar que puede hacer algo más que tener un celular y subir videos de Tik Tok”, dijo.

Destacó que la Iglesia no se debe limitar al templo y a la liturgia, dejando de opinar. “No es verdad que solo eso nos corresponde”, afirmó.

Abogó, entonces, por el diálogo y porque no se tengan que vivir los dramas de cancelaciones masivas cuando hay cambio de gobierno.