Fritureras del municipio Boca Chica, provincia Santo Domingo, se niegan a cumplir con las reglas dispuestas por las autoridades durante la Semana Santa y protestaron este viernes, debido a que la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett) no permite que los vehículos transiten hacia la playa.

Esta medida se aplica todos los años durante la Semana Santa para evitar accidentes y taponamiento de vehículos en las calles cercanas a la playa, mientras que las fritureras alegan que no pueden vender y que esta acción las afecta.

Miembros del Cuerpo Especializado de Seguridad Turística (Cestur), de la Policía Nacional y la Armada Dominicana se encuentran en el lugar, donde las fritureras han sacado mesas hacia la vía pública en protesta por estas medidas.

Las reglas son impuestas por el Centro de Operaciones de Emergencias (COE), Salud Pública y las mismas son coordinadas por el Ayuntamiento Municipal. Las fritureras laboran y tratan de imponérsele a las autoridades, pero las mismas se encuentran vigilantes para no permitir violar las disposiciones

Aquí hay que cumplir los protocolos, así lo especificó un militar que vigila el lugar, mientras reciben clientes a los que un personal le ofrece mascarillas, manitas limpias y otros utensilios para evitar el contagio o propagación del COVID-19.

A pesar de la prohibición de la venta y consumo de bebidas alcohólicas, estas comerciantes han querido violentar el decreto presidencial tratando de comercializar el alcohol, situación que ha sido impedida por los miembros de las instituciones castrenses estatales y las municipales .

Previo a la Semana Santa se realizan varias reuniones con el sector comercio, turístico, así con los distintos comandantes de los cuerpos castrenses de Boca Chica, y en consenso se toman las medidas acordadas en dicho encuentro, las mismas son aplicadas para evitar contratiempos, salvaguardar vidas y brindar seguridad eficiente a los visitantes.

La protesta se originó próximo a la 10:00 de la mañana de este viernes, donde las fritureras se enfrentaron con los agentes policiales y miembros de Defensa del Estado reclamando que les permitieran el acceso de los clientes montados en sus vehículos.

Para el parqueo de los vehículos, la alcaldía dispuso de dos porciones de terrenos a menos de 50 metros de las fritureras, los mismos están dotados de seguridad y en ellos inciden oficiales de Digesett, Cestur, la Armada Dominicana, Fuerza Aérea de República Dominicana, la Policía Nacional y Policía Municipal.