“The Man Who Sold His Skin”, de la realizadora Kaouther Ben Hania, se convirtió hoy en la primera cinta tunecina nominada a los Óscar en la categoría de mejor película internacional, en la que competirá con ‘Quo Vadis, Aida?’ (Bosnia-Herzegovina), ‘Another Round’ (Dinamarca), ‘Collective’ (Rumanía) y ‘Better Days’ (Hong Kong).

“Orgullosa de ofrecer a Túnez su primera nominación a los Óscar en el mejor largometraje internacional. ¡Increíble, pero real!”, declaró la directora en las redes sociales poco después de conocerse la nominación.

El filme fue uno de los seleccionados entre quince títulos, entre los que se encontraban la mexicana ‘Ya no estoy aquí’, la guatemalteca ‘La Llorona’ y la chilena “El agente topo”, que corrieron peor suerte en este apartado.

Con guion original escrito por la propia Ben Hania, la cinta cuenta la historia de un joven refugiado sirio, Sam Ali, que huye de la guerra con el sueño de alcanzar Europa para reunirse con el amor de su vida.

Sin embargo, en su camino se cruza con un artista contemporáneo que le ofrecerá transformar su cuerpo en una ‘obra de arte’, una decisión que terminará con su ansiada libertad.

La película cuenta con un elenco internacional en el que destaca la participación de la artista italiana Monica Belluci, el actor belga Koen De Bouw y el sirio Yahya Mahayni, premio a la mejor interpretación masculina en la pasada Bienal de Venecia.

Ben Hania, de 43 años, ya fue preseleccionada hace dos años para representar al país magrebí con ‘La Bella y la manada’, que relata un caso real ocurrido una década antes en el Túnez predemocrático en el que una joven fue violada por varios policías y su lucha por obtener justicia.

“Es el momento de repensar el cine en Túnez, la cultura en general, para que tengan el lugar que merecen. No, la cultura no es un entretenimiento como dicen nuestros dirigentes. La cultura hace brillar la imagen de Túnez en todos los rincones del mundo”, aseguró hoy su compatriota Mehdi Barsaoui, autor de ‘Bik Eneich: Un fils”, que ganó el pasado sábado el César al mejor actor gracias a la interpretación de Sami Bouajila.