El saldo de la pandemia sobre el empleo femenino ha sido mixto: mientras las mujeres fueron las más afectadas por el desempleo provocado por la crisis del COVID-19 en el país, al cerrar el año también han mostrado un nivel salarial promedio levemente por encima del registrado por sus pares masculinos.

Los datos publicados por la Tesorería de la Seguridad Social en el documento Panorama Laboral indican que en enero pasado las mujeres cerraron con un salario promedio de 26,820.4 pesos al mes, lo que coloca la remuneración femenina un 2.8 % por arriba de lo que devengaban en promedio los hombres para ese mes del año, que eran 26,073.6 pesos mensuales.

Las diferencias actuales en la población laboral entre hombres y mujeres se basan en la brecha educativa que existe entre ambos géneros y en el acceso a cargos directivos o societarios.

Mientras el nivel educativo de la fuerza de trabajo masculina se concentra en la primaria y la secundaria, las mujeres trabajadoras han logrado un nivel educativo más alto: un 33.4 % tiene un grado universitario, lo que contrasta con el 17 % de hombres universitarios que están activos en el mercado laboral, según reseñan los datos de la Encuesta Nacional Continua de la Fuerza de Trabajo que publica el Banco Central.

Las mujeres, de acuerdo a las cifras oficiales, están sobre todo en ocupaciones de profesionales, intelectuales, como personal de oficina y como trabajadoras de servicios. Algunos de ellos son puestos que reciben mejores remuneraciones.

Y, si bien el año pasado cerró con una diferencia salarial a favor de las mujeres, el techo de cristal persiste. Apenas 1.44 % de las mujeres ocupadas tenían puestos como empleadoras o socias de empresas, mientras que casi un 4 % de sus pares masculinos se desempeñaban en esos puestos para el cierre del tercer trimestre del año pasado.

Los empleos que el COVID-19 destruyó

De acuerdo con un estudio reciente presentado por la Oficina Nacional de Estadística (ONE), las pérdidas de empleos durante los primeros tres trimestres de 2020 afectaron especialmente a las mujeres, sobre todo a aquellas que se desempeñaban en el mercado informal. Entre tanto, en la economía formal, mujeres y hombres perdieron los empleos a ritmos similares, según el estudio.

Aunque la población femenina es menos numerosa en el mercado laboral, un 60 % de los puestos de trabajo perdidos durante el tercer trimestre del año pasado correspondían a mujeres. Entre julio y septiembre —que es el dato más actualizado— un total de 328,392 personas perdieron sus empleos: 197,286 fueron mujeres, mientras 131,106 hombres quedaron desempleados.