Miembros de la Policía, el Ejército y el Ministerio Público irrumpieron y suspendieron una carrera de motovelocidad de bajo cilindraje (pasolas) que atrajo a una multitud de fanáticos que violentaron las normas de distanciamiento en un evento regional que se realizaba este domingo en el complejo deportivo La Barranquita.

Una fuente allegada a los organizadores dijo a Diario Libre que la Asociación de Pilotos de Motovelocidad, que tuvo a su cargo el montaje de la carrera, contaba con los permisos para desarrollar la competencia, pero que los fanáticos volaron paredes, cercas y otros accesos informales, abarrotando el lugar.

Aseguró que los organizadores obtuvieron el permiso del Ministerio de Deportes, Salud Pública y la gobernación, donde se establecía que podían recibir un máximo de público de entre 800 y mil personas, capacidad que fue superada por la entrada irregular de fanáticos.

“Incluso Salud Pública envió 16 inspectores que estaban supervisando el cumplimiento del protocolo y que no penetraran personas sin su mascarilla, pero los fanáticos se cruzaron, volaron paredes. Entonces el Ministerio de Salud Pública les dijo a los organizadores que lo suspendieran, cuando vieron que ya no se podía controlar la multitud”, aseguró la fuente.

El titular del Ministerio Público, magistrado Francisco Núñez, dijo que no tenía conocimiento del evento deportivo cuando fue cuestionado sobre el mismo.

La fuente dijo que la suspensión de la carrera acarrea pérdidas económicas, no solo para los involucrados en el evento deportivo, sino además para quienes hicieron inversiones para vender productos que se consumían allí.

La pandemia del COVID-19 ha rezagado también este tipo de actividades deportivas. De nueve carreras que se desarrollan cada año, no se realizó ninguna en 2020.

Aunque el evento fue interrumpido, no se apresó a ninguna persona ni se incautaron efectos o motos.