La Iniciativa Dominicana por una Educación de Calidad (IDEC) realizó en marzo una serie de tertulias sobre la educación y el COVID-19.

En la segunda, denominada “Desde una comparativa internacional. Experiencias de varios países”, se resaltaron los pasos que dieron ciudades como Buenos Aires, Bogotá, países como Costa Rica y la experiencia de un centro educativo de España.

Soledad Acuña, ministra de Educación de Buenos Aires, Argentina, destacó que, durante los siete meses sin clases presenciales, se generaron consecuencias “muy serias” en los niños, las familias y se destruyeron avances de más de 12 años en el sistema.

Para el proceso de reapertura, adelantaron el calendario escolar dos semanas y elaboraron un protocolo con dos medidas básicas: distanciamiento de un metro y medio entre estudiantes y docentes; y medidas de ventilación en las aulas.

“De la pandemia aprendimos que las escuelas tienen que ser lo último que se cierre”, afirmó Acuña.

Deidamia García Quintero, subsecretaria de Integración Interinstitucional de la Secretaría de Educación de Bogotá, Colombia, explicó que diseñaron un modelo de reapertura gradual progresiva y segura, con tres etapas: planeación, desarrollo y seguimiento.

Se dio autonomía a los centros e instituciones de educación superior de diseñar sus protocolos en base a los linemientos generales. Destacó que fue muy útil para la secretaría la construcción de un tablero de control con tres niveles de seguimiento y una actualización semanal, para saber el estado de cada centro.

Además, diseñaron un sistema de búsqueda de los estudiantes que no activaron la matrícula. No aparecían 100,000 estudiantes y a través del seguimiento ha reducido esta deserción, identificando qué necesidades tienen.

Viviana Esquivel, asesora académica del Ministerio de Educación Pública de Costa Rica, comentó que en ese país se inició la planificación al regreso desde el inicio de la pandemia. En base al análisis de distintos escenarios para el reinicio de las clases presenciales elaboraron unos lineamientos y protocolos, con un monitoreo constante de las necesidades y la implementación de una plataforma tecnológica de seguimiento.

Aseguró que esto ha jugado un rol importante pues “si un estudiante no está, tenemos que ir y buscarlo”, agregó Esquivel.

Rubén Fuertes Peralta, director del Colegio Público Alfonso X (10) El Sabio, Navarra, España, explicó que se empezó a trabajar el plan en 2020 a través de la red de escuelas de Navarra y con el apoyo de la comunidad.

Abrieron la escuela en la fecha estipulada desde septiembre y no han cerrado, incluso en momentos de pico de propagación, “hemos visto como los alumnos y alumnas han disfrutado muchísimo viniendo al cole, y estaban deseosos de retomar su rutina diaria, y las familias para poder seguir con sus hábitos de vida”.

Implementaron medidas en base a unos lineamientos como el uso de mascarillas, entradas escalonadas, señalización de los tránsitos, apoyo de limpieza mínimo, ventilación natural y cruzada en los espacios educativos. Se mantienen los grupos estables de alumnos, lo cual permite identificar posibles casos y llevar a confinamiento solo a ese grupo, siguiendo un protocolo.

Hasta la fecha solo han tenido cuatro casos positivos en los estudiantes y tres casos positivos en los docentes, de los cuales no se evidencia que el contagio haya sido ocasionado dentro de la escuela.

“Nuestro objetivo para el 2021 es claro: mantener el cole abierto”, afirmó Rubén Fuertes.

Desde la coordinación de IDEC se valoró las contribuciones de los panelistas, pues destacaron que conocer las acciones de otros países y las recomendaciones recibidas ofrece optimismo para reiterar el compromiso de todos los que forman parte del sistema educativo.

“Ver que ha funcionado nos da fuerza para seguir organizándonos y lograr juntos la reapertura segura, gradual y necesaria que todos anhelamos”, destacó la institución en una nota de prensa.