Lo bueno se repite. Esa es la razón por la que el diseñador dominicano Sully Bonnelly se une nuevamente a Jumbo para seguir apostando a la moda con esencia local. En esta oportunidad, presentan la cuarta colección de trajes de baño en colaboración, con la gran novedad de que no solo está dirigida a la mujer, sino a toda la familia. Los colores alegres, estampados caribeños e interesantes diseños que permiten explorar todo un mundo de posibles combinaciones y que se ajustan a los diferentes tipos de cuerpo, caracterizan la nueva propuesta que llega justo a tiempo para lucirla esta Semana Santa. El propio Sully Bonelly nos cuenta todos los detalles de la colección, la cual llega a todas las tiendas Jumbo el próximo jueves, 18 de marzo.

Las demás colecciones estaban dirigidas al público femenino. ¿Cómo surge la inspiración de ampliarla para toda la familia?
Esta es la cuarta colección de trajes de baño que hago para Jumbo. Hemos estado hablando desde hace mas de un año sobre introducir cosas nuevas, y ahí surgió la idea de hacer una línea para toda la familia, lo que cobra especial sentido en estos tiempos en los que hemos aprendido a valorar mucho más a la familia. Los diseños para mujer siguen dominando, en comparación con los de hombre y niños, pero estamos integrando a todos en casa.

¿Cuál es la diferencia entre crear trajes de baño solo para mujeres y diseñar para toda la familia?
Los colores y estampados que uses para hombres, mujeres y niños pueden ser los mismos, pero los patrones y estilos son distintos. Hay que hacer muchas variaciones y al mismo tiempo lograr una armonía para que una madre y una niña o un padre y su hijo puedan combinarse, aunque lleven piezas distintas, que es la intención.

En cuanto a colores, estampados y diseños, ¿qué novedades traen?
Siempre debe haber una relación entre la colección, República Dominicana y cosas que me inspiran. Uno de los colores que incluimos, por ejemplo, es un azul fuerte que me transporta a cuando era joven y vivía en Santo Domingo, porque en mi cuarto tenía una pared pintada de ese tono. Colores como el amarillo, por la flor de la mantequilla, el coral, por el coralillo, así como estampados florales de cayenas son muy propios del Caribe y están presentes en esta colección. Apostamos mucho a los estampados y las combinaciones que se pueden crear entre ellos, aunque uno no tenga nada que ver con el otro, más que el color. Este año también desarrollamos un logo nuevo para la ropa de hombre que está muy cool.

¿Podríamos decir que hay opciones para todos los gustos y tipos de cuerpo?
Definitivamente. Con el paso de los años y las colecciones he entendido que va a comprar la mujer alta, pero también la bajita, entonces diseño para todos los tipos de cuerpo. Y no se trata de hacer estilos distintos para cada cuerpo. Para mí es importante presentar mis colecciones con modelos de colores, estaturas y pesos diferentes, porque ese es el mundo. Quizá sería más lindo presentar los trajes de baño en unos cuerpos estilizados, pero esa no es la realidad del mundo.

¿Cómo fue el proceso de seleccionar las telas y crear los diseños desde la virtualidad?
A mí y a mi equipo nos ha afectado poco no tener contacto físico como antes, porque desde hace muchos años trabajamos creando colecciones desde cualquier parte del mundo. En esta en específico me pasé siete meses en mi casa de la playa sin salir y desde ahí recibía todas las telas, pruebas y diseños. Aunque debo admitir que no es lo mismo crear de forma virtual que ver todo en persona, puedo decir que hay una relación tan cercana con el grupo de Jumbo, que cuando recibo algo es porque ellos saben que es exactamente así como yo lo pedí.

¿Se está logrando que el dominicano apueste cada vez más a la moda local?
En República Dominicana hay mucho talento; desde diseñadores espectaculares hasta mano de obra exquisita, y nos hemos dado cuenta de eso en los últimos años. Sin embargo, sé que la industria de moda local puede ser mil veces mejor de lo que es hoy, y no lo digo por los diseñadores, sino por la falta de apoyo con la que muchos todavía deben lidiar. El diseñador dominicano necesita apoyo para conseguir telas a mejores precios, sobre todo, porque de lo contrario no puede competir con la ropa que viene de fuera.

Cada colección supera la anterior. ¿Cuál es el secreto detrás del éxito de la unión con Jumbo?
Ellos me dejan la puerta abierta para hacer mi trabajo, y yo a ellos. Esta es una colaboración en la que confiamos uno en el otro. Todas las colecciones que hemos hecho, una ha sido mejor que la otra en términos financieros, porque mientras más trabajas con alguien, más conexión se crea.

¿Qué ha aprendido Sully Bonnelly a raíz de esta colaboración?
He aprendido a conocer el negocio local, a quién estoy vendiendo y cómo compra esa persona. Diseñar para una cadena de tiendas departamental como Jumbo es un reto, porque debes hacer piezas que estarán colgadas en un rack y deben hablar por sí solas, a diferencia de una tienda solo de ropa, donde encuentras alguien que te convence de probártela. También puedo decir que he aprendido a no cohibirme de nada al momento de crear, porque he comprobado que a la gente le gusta lo diferente.

Un mensaje final para incentivar a las personas a comprar la colección. ¿Por qué deben adquirirla?
La razón es sencilla: nosotros fabricamos con amor el mejor producto que se puede hacer por ese precio. No es una colección que se hizo la semana pasada, sino que conllevó un año, y eso nos lleva a ofrecerle al cliente un producto exclusivo y de calidad. Hay una gran variedad para elegir; puedes hacer “mix and match”, logrando hasta 70 combinaciones diferentes. Es muy difícil que encuentres a alguien con tu mismo traje de baño, por la variedad que tenemos.