La Cámara de Representantes de Estados Unidos arrancó este miércoles el debate para la votación final del nuevo paquete de estímulo fiscal de 1,9 billones de dólares para contener la crisis provocada por la pandemia de la COVID-19, que se espera que salga adelante, pese al rechazo frontal de los republicanos.

El voto definitivo se espera que se produzca en unas horas.

‘La pandemia de la COVID es una crisis que solo se ve en un siglo. Requiere de una respuesta integral, compasiva y continuada que solo se ve en un siglo. De esto va el Plan de Rescate Estadounidense (como se conoce la propuesta)’, remarcó el legislador demócrata Hakeem Jeffries.

El plan salió adelante el sábado pasado en el Senado, donde los demócratas hicieron valer su ajustada mayoría en esa cámara.

Los progresistas cuentan con una mayoría más amplia en la Cámara de Representantes, por lo que la propuesta será ratificada casi con toda seguridad, aunque lo hará sin el respaldo de un solo legislador republicano.

‘Tanto dolor, sufrimiento y muerte y nuestros colegas no quieren hacer nada. ¿Qué problema tienen?’, agregó Jeffries.

Por su parte, los republicanos reiteraron su oposición al plan, al asegurar que es excesivo y toca aspectos que no están relacionados con la pandemia.

Así se expresó el congresista conservador Kevin McCarthy, quien acusó a los demócratas de no querer alcanzar un acuerdo bipartidista y consideró la propuesta como una oportunidad perdida.

El proyecto de ley incluye nuevos pagos directos de 1.400 dólares a los contribuyentes que tengan ingresos inferiores a los 80.000 dólares anuales por persona, una cantidad superior a los cheques de 600 y 1,200 dólares que se entregaron en los anteriores paquetes de estímulo.

Amplía, asimismo, hasta comienzos de septiembre las ayudas al desempleo, de 300 dólares semanales, ya que los actuales fondos expiran el 14 de marzo, fecha límite que se han marcado tanto la Casa Blanca como los demócratas en ambas cámaras para tener el proyecto finalizado.

Además, el paquete asigna 350,000 millones de dólares para Gobiernos locales y estatales, 170,000 millones para la reapertura de las escuelas, 14.000 millones de dólares para fortalecer el plan de vacunación y otros 46,000 millones de dólares para el sistema de pruebas para la detección del coronavirus.

De ser finalmente aprobado, el rescate impulsado por el presidente Joe Biden se uniría al de 900,000 millones de dólares que el Congreso impulsó en diciembre y al de 2.2 billones de dólares, el mayor de la historia del país, en marzo de 2020, bajo la Presidencia del republicano Donald Trump.