PARÍS (AP) — Después de haber dilapidado amplias ventajas en el pasado reciente, el Paris Saint-Germain no se fía con el colchón que tiene al recibir el miércoles al Barcelona en la Liga de Campeones.

Aunque el PSG arrasó 4-1 en el duelo de ida en el Camp Nou, el equipo francés saldrá decidido por un gol madrugador en la vuelta de la eliminatoria de octavos de final.

“Tenemos claro que queremos ganar, y para ganar hay que atacar’, dijo el arquero costarricense del PSG Keylor Navas el martes en una rueda de prensa.

Si peca de conservador, el PSG se exponer a ceder la iniciativa.

“La realidad es que tenemos que estar más concentrados que en Barcelona”, dijo el técnico Mauricio Pochettino. “Tenemos que atacar y ganar el partido. Sabemos que el Barcelona es un gran equipo y que en este tipo de partidos de ‘Champions’ la manera en que te preparas y los afrontas es importantísima”.

La falta de concentración y displicencia le ha pasado factura al campeón francés en el pasado.

El PSG vapuleó 4-0 al Barcelona como local en esta misma etapa en 2017, para luego naufragar 6-1 como visitante en una humillante noche.

Hace dos años, el PSG salió triunfante 2-0 en el feudo del Manchester United, pero claudicó 3-1 en casa — y el United se clasificó a los cuartos de final.

En ambos partidos el PSG encajó goles en los primeros tres tiempos y también en los descuentos.

“No hay pasado más allá del 20 de enero, cuando llegué, no hay historia atrás’, dijo el argentino Pochettino, quien tomó las riendas tras el despido de Thomas Tuchel. ‘Nuestras experiencias son a partir de que llegamos. No tengo ningún condicionamiento ni emoción pasada”.

De todas formas, Pochettino tomó una decisión que ha llamado mucho la atención al concentrar al equipo en la víspera del partido, algo que los equipos suelen hacer en hoteles cuando son visitantes.

Luego de la derrota ante el United, Tuchel habló de la sorpresa y alarma que le causó cuando algunos jugadores llegaron tarde al estadio para el partido, exhibiendo una sensación de tranquilidad excesiva que no era propia por las circunstancias.

Pochettino lo consultó con sus jugadores y no quiere tomar riesgo alguno.

“Creímos que la necesidad del equipo era estar todos juntos para preparar el partido”, dijo Pochettino.

El Barça está con la soga en el cuello, pero el equipo de Ronald Koeman ha levantado cabeza tras el fiasco hace tres semanas.

Koeman reforzó el andamiaje defensivo, pasando de un esquema 4-3-3 al 3-5-2, añadiendo un central extra para alivianar el trabajo del arquero Marc-Andre ter Stegen.

“Para tener una mínima oportunidad de remontar, hay que hacer un partido redondo y tener mucha efectividad’, dijo Koeman. ‘Hay que salir fuertes, crear ocasiones, jugar a nuestro juego. Pero que no nos podamos decir tras el partido que no hemos dado el máximo. Eso sería lo peor”.

Los azulgranas mantienen una racha de 16 partidos sin perder en la Liga española y dieron una muestra de coraje y convicción al vencer 3-0 al Sevilla la semana pasada para alcanzar la final de la Copa del Rey.

“Para nosotros no ha cambiado nada, el respeto que le tenemos al Barcelona es el mismo’, comentó Navas. ‘En ningún momento nos hemos sentido tremendamente superiores, los partidos hay que jugarlos. La mentalidad no tiene que cambiar”.

Koeman echará de menos al central Gerard Piqué. Instantes después de anotar un agónico gol para empatar la serie contra el Sevilla, Piqué sufrió un esguince en la rodilla derecha.

El PSG tratará de minar a Clement Lenglet y Samuel Umtiti, los zagueros franceses del Barça.

También recuperan al atacante argentino Angel Di María, pero volvieron a descartar a Neymar. El delantero brasileño — autor de dos goles postreros para el Barça en ese partido de 200 — no se ha recuperado plenamente de una lesión en el aductor.

El Barcelona es un equipo muy cambiado con respecto a 2017, con Luis Suárez, Andrés Iniesta e Ivan Rakitic en otros lares.

Koeman ha inyectado sangre joven al once titular. El volante Pedri, de 18 años, ha pasado a ser el nuevo socio de Lionel Messi. Y el centrocampista holandés Frenkie de Jong se ha consolidado en uno de los periodos más turbulentos de la ilustra historia del Barça.

De Jong es un jugador con llegada al arco contrario, pero su principal asignatura el miércoles será contener a Marco Verratti. El italiano hizo y deshizo en el mediocampo y se combinó de mil maravillas para que su compañero Kylian Mbappé firmara una tripleta.