Ni la reina Isabel II ni su marido, el príncipe Felipe, formaron parte de las conversaciones en las que se expresaba la preocupación por lo oscura que sería la piel de su bisnieto, Archie, el hijo del príncipe Enrique y Meghan Markle, dijo el lunes Oprah Winfrey.

En una entrevista con la estrella de la televisión estadounidense emitida el domingo, la pareja acusó a la familia real británica de preocuparse por el tono de piel de Archie antes de su nacimiento. Markle es afroestadounidense y la primera persona mestiza que se casa con un miembro de la familia real.

Enrique no quiso revelar quién había planteado las preocupaciones, dijo Winfrey a la CBS el lunes, pero “quiso asegurarse de que yo supiera, y si tuviera la oportunidad lo compartiera, que no fueron su abuela ni su abuelo los que formaron parte de esas conversaciones”.