Yuri sufrió los estragos de la pandemia durante los primeros meses de confinamiento a principios del 2020. Tuvo ansiedad, temor, pánico y preocupación por el futuro, lo que no la dejaban descansar.

“[Fue] horrible porque yo soy una mujer superactiva. Me dio de todo, como a todos”, confesó a People en Español. “Nadie ha vivido ileso. Todos hemos vivido en algún momento, algo que esta pandemia nos ha provocado”.

La cantante mexicana fue una de las millones de personas alrededor del mundo se contagiaron del coronavirus y si bien lo superó, la enfermedad le dejó secuelas emocionales.

“Tuve que ir al médico. Cuando me dio covid, tuve que ver a un doctor para que me diera pastillas para las ansiedades porque sí lo necesitaba, porque era una cosa terrible que no podía controlar”, reveló. “Eran ataques de ansiedad demasiado fuertes, sobretodo por las madrugadas. No dormía bien, no comía bien, bajé mucho de peso”.

En consecuencia generó una dependencia de los ansiolíticos, hasta que se armó de valor y tomó la decisión de dejarlos. Para lograrlo, utilizó un método por el cual la cantante, en su momento, fue bastante criticada.

“Meterme mucho con Dios me ayudó cualquier cantidad. Como que Dios, mis emociones las ponía en su lugar”, dijo. “A través de la oración fui dejando los ansiolíticos… Yo me metí con Dios, [la solución] es meterse con Dios, tener un tiempo de meditación, con la palabra, escuchar, leer, orar. Definitivamente, tú no puedes andar en este mundo sin Dios, porque Dios es más grande que un ansiolítico, más grande que lo que pueda haber, más grande que tu problema”.