El Gobierno neerlandés extendió este jueves las prohibiciones de vuelos entre Países Bajos y el Reino Unido, Sudáfrica y República Dominicana, así como la mayor parte de Sudamérica, hasta el 1 de abril, en un intento de evitar la propagación de las nuevas mutaciones de coronavirus que circulan en esas regiones.

En una carta enviada al Parlamento, el Ejecutivo explicó que prorroga por otras cuatro semanas la prohibición del tráfico aéreo con el Reino Unido, Sudáfrica, Brasil, Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Uruguay, Venezuela, Surinam, Guayana Francesa y Guyana, además de Panamá y República Dominicana.

La medida se toma por recomendación del equipo de gestión de la pandemia (OMT), que asesora al Ejecutivo en funciones desde hace un año para tomar las medidas pertinentes y frenar la propagación de contagios, en este caso, la posible importación de variantes del coronavirus más contagiosas que las que ya circulan en la Unión Europea.

La prohibición se aplica en las mismas condiciones que desde el 23 de enero, cuando entró en vigor, por lo que no se aplica, entre otras excepciones, al transporte aéreo de mercancías, a los sanitarios o pacientes que requieran tratamiento médico en Países Bajos, a residentes o nacionales neerlandeses que planean volver a casa, ni a los ciudadanos de la zona Schengen que hagan “tránsito hacia otro país” europeo y no tengan a Países Bajos como destino final.

Sin embargo, la recomendación oficial del Gobierno neerlandés es evitar realizar viajes al y desde el extranjero para evitar la propagación del virus. “Se recomienda encarecidamente no viajar a Países Bajos a menos que sea estrictamente necesario”, señala en su web.

El Ejecutivo neerlandés también extendió hasta el 15 de marzo el confinamiento de Países Bajos y el toque de queda diario entre las 21.00 hora local (20.00 GMT) y las 04.30 (03.30 GMT), aunque permitió desde ayer que las peluquerías y otras profesiones de contacto, como los centros de masajes o tatuajes, vuelvan a recibir clientes con medidas de higiene.

Los comercios, que habían cerrado a mediados de diciembre para evitar la propagación del virus por las compras navideñas, también reabrieron de forma parcial ayer, pudiendo recibir clientes solo con cita previa y con un límite de aforo por planta, lo que motivó que algunos negocios decidieran no reabrir porque el número de personas a recibir no compensaba los gastos.

Además, también aumenta la presión sobre el Ejecutivo en funciones para permitir la reapertura de las terrazas con el inicio del buen tiempo, lo que hizo que el pasado martes varios bares y restaurantes se rebelaran, abriendo sus terrazas al público en contra de las restricciones, aunque la mayoría tuvo que volver a cerrar de inmediato ante las amenazas de multas.

Un estudio elaborado por I&O Research y publicado este jueves revela que seis de cada diez neerlandeses creen que las terrazas de los restaurantes y cafeterías deberían poder abrir de forma segura.