Zack Greinke es un lanzador con grandes logros en las Grandes Ligas. El derecho ha conseguido 208 victorias, 2,689 ponches, efectividad de 3.37, un Premio Cy Young y seis convocatorias al Juego de Estrellas.

Ahora que su carrera sigue avanzando, Greinke se acerca a algunas grandes hazañas: Está a 311 ponches de los 3,000 y a 12 triunfos de superar a miembros del Salón de la Fama como John Smoltz, el dominicano Pedro Martínez y Don Drysdale, según el escribe Matt Monagan en las páginas de MLB.com.

Pero al preguntársele durante una conferencia de Zoom cuál hito valora más, Greinke, posiblemente para sorpresa de pocos, tuvo una respuesta que no tuvo nada que ver con su pitcheo.

“Las únicas hazañas que me importan son llegar a los 10 jonrones y 10 bases robadas”.

Aunque Greinke ahora mismo lleva nueve cuadrangulares y nueve estafadas de por vida, 10 y 10 podrían ser algo difícil. El veterano está en un equipo de la Liga Americana, donde son pocas las veces que los serpentineros batean.

Ha llegado a la caja de bateo en un solo partido de temporada regular en dos campañas con los Astros — pegando un sencillo en dos visitas al plato contra los Cerveceros en el 2019.

Además, Greinke fue retirado tratando de robar por primera vez en 10 intentos de su carrera. La última vez que logró estafarse una almohadilla fue con los D-backs en el 2019.

Si Greinke de alguna manera logra conseguir algunos turnos esta temporada durante los juegos interligas y logra el 10-10, sería apenas el segundo pitcher desde 1920 en hacer tal cosa. Bob Gibson es el único otro lanzador que lo ha hecho, sacando 24 bambinazos y robándose 13 bases en su carrera de 17 temporadas.