En lo que respecta al romanticismo, pero sobre todo al paso por el altar, el cine se ha encargado de repetir escenas que no terminan del todo bien… Situaciones tragicómicas, de casamientos que se inician con sonrisas y que se rompen en un abrir y cerrar de ojos por diferentes motivos.

Escenarios ficticios, pero que para sorpresa de muchos, a veces traspasan la pantalla para convertirse en realidad. Y las celebridades -ante todo, humanos- suelen moverse al ritmo de los impulsos: decisiones apresuradas, tomadas en momentos equivocados, llevaron a infinidades de parejas famosas a dar pasos en falso en el camino al altar.

Hay de todo y para todos los gustos. Parejas que estuvieron seis meses casadas, otras que no llegaron al mes. Tampoco faltan los que ni siquiera llegaron a la semana bajo el mismo techo.

Britney Spears y Jason Alexander: 55 horas

A Jason Alexander lo conocía desde la infancia: eran amigos desde niños. Y en 2004, para Año Nuevo, decidieron viajar a Las Vegas para casarse. Fue en la época en la que Britney Spears no estaba bien emocionalmente, durante uno de los tantos periodos en el que su vida estuvo al borde del colapso. Incluso, cuando decidió ponerle punto final a la cuestión, la cantante manifestó que lo hizo sin darse cuenta, sin estar en sus cabales.

Carmen Electra y Dennis Rodman: 9 días

Vivieron una relación intensa como novios cuando ella era una de las actrices más bellas y él, una estrella de la NBA. Pero lo de Carmen Electra y Dennis Rodman no prosperó cuando se unieron en matrimonio. En noviembre de 1998 el ex compañero de Michael Jordan en los Bulls pidió la anulación del compromiso alegando que la relación era tóxica y que no quería seguir con Electra. Si bien la anulación se dio al año, solo estuvieron nueve días juntos.

Miley Cyrus y Liam Hemsworth: 8 meses

En agosto de 2019 Miley Cyrus y Liam Hemsworth le pusieron el punto final a su relación sentimental en medio de un escándalo. Si bien la pareja había aceptado cierto dinamismo y una manera particular de llevar adelante la relación, Liam notó que después de pasar por el altar la cuestión cambió. Y fue Thor -en la ficción, claro- quien llamó a su abogado para pedirle que disolviera la boda.

Nicolas Cage y Erika Koike: 4 días

El actor y la maquilladora pasaron por el altar de Las Vegas el 23 de marzo de 2019. Cuentan las crónicas de esos días que desde el primer momento nada estuvo bien entre ellos. A tal punto que fueron vistos discutiendo acaloradamente en plena boda. Pero la ruptura de Nicolas Cage y Erika Koike, a todas luces previsible, terminó sucediendo mucho antes de lo que hasta el más desconfiado había vaticinado.

Kim Kardashian y Kris Humphries: 72 días

72 días después de su casamiento se divorciaron en medio de un escándalo de proporciones. Se dijo que todo había sido una gran puesta en escena, una cuestión publicitaria. Ambos lo negaron. “Me casé por amor. No hubiera pasado tanto tiempo en algo que no hubiese querido solo por un programa de televisión”, se escudó Kim, luego de que se dijera que lo habían hecho para levantar el rating de su reality. Al fin de cuentas, eso también sucedió.

Bradley Cooper y Jennifer Esposito: 5 meses

Cinco meses después de su boda acordaron el divorcio. “Fue algo que simplemente sucedió. Fue de mutuo acuerdo –comentó Cooper en una entrevista–. Lo bueno es que ambos nos dimos cuenta de que no funcionaba”. La armonía con la que declaró no fue la misma que le imprimió ella a sus palabras. A la hora de definirlo, dijo: “Es divertido, inteligente, arrogante… y un maestro de la manipulación”. De ser así, mejor perderlo que encontrarlo… junto al altar.