El anuncio de que a mediados de este año se iniciará la construcción de una verja divisoria en la frontera entre República Dominicana y Haití, hecho este sábado por el presidente de la República, Luis Abinader, reabre el viejo debate que ha existido en ambas naciones sobre si procede o no esa medida.

La posibilidad y viabilidad de que se construya un muro en la frontera domínico-haitiana ha sido por décadas un tema que ha generado posiciones a favor y en contra y, que en los últimos años, ha motivado reacciones hasta del propio presidente actual de Haití, Jovenel Moïse.

“En la segunda mitad de este año 2021 empezaremos a construir en la línea divisoria entre ambos países: República Dominicana y Haití, las nuevas medidas de refuerzo de la seguridad, que combinarán los medios físicos y tecnológicos, e incluirán una doble verja perimetral en los tramos más conflictivos y una simple en el resto, además de sensores de movimiento, cámaras de reconocimiento facial, radares y sistemas de rayos infrarrojos”, dijo este sábado el presidente Luis Abinader en su discurso de rendición de cuentas.

“Con todo ello y en un plazo de dos años, queremos poner fin a los graves problemas de inmigración ilegal, narcotráfico y tránsito de vehículos robados que padecemos desde hace años y lograr la protección de nuestra integridad territorial que llevamos buscando desde nuestra independencia”, agregó el mandatario.

En diciembre de 2019, mientras se generaban discusiones por la construcción del muro en la frontera de Estados Unidos y México que realizaba el entonces presidente estadounidense, Donald Trump, el presidente Jovenel Moïse fue consultado sobre un eventual levantamiento de un muro entre el vecino país y el territorio dominicano, lo que manifestó no le preocupa.

“Soy el presidente de Haití. Lo que me interesa es proteger a los ciudadanos en Haití. Me interesa trabajar por el desarrollo de mi país. Me intereso porque los 27.750 kilómetros de tierra y casi 90.000 kilómetros de mar se respeten, porque es lo que dice la Constitución”, dijo el mandatario haitiano en la reseña de una entrevista reseñada por EFE.

Es parte de acuerdos

La edificación de un muro divisorio y la vigilancia de la zona utilizando tecnología es parte de una serie de acuerdos de cooperación a los que arribaron los presidentes de República Dominicana y de Haití durante una reunión que ambos mandatarios sostuvieron en Elías Piña en enero de este año.

Aunque entre los puntos de los acuerdos, nueve en total, no se precisa edificar un muro, si se contempla usar tecnología para facilitar la eliminación del flujo migratorio irregular, el tráfico y la trata de personas, el flujo de armas, el narcotráfico y el robo de ganado, entre otras actividades ilícitas.

Reacciones

El vocero del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en el Senado, Aris Yvan Lorenzo, legislador por Elías Piña, dice que el problema de trasiego de ilegales y mercancía en la frontera se resuelve creándole mejores condiciones de vida a los que residen en la zona y no necesariamente con un muro.

“El problema de la frontera no se trata de verja; el problema de la frontera es crearle condiciones dignas a los fronterizos para que sirvan de guardianes, porque no hay más seguridad que el mismo dominicano fronterizo que vive allá, si vive con dignidad”, sostuvo el senador.

En tanto que el intelectual Manuel Núñez favoreció la verja y dijo que la frontera actualmente es una fuente de inseguridad que hay que contener para evitar riesgos para la estabilidad de la República Dominicana.

“La República Dominicana tiene riesgos comprobados en todo lo que significa inseguridad fronteriza. Tráfico de armas; tráfico de personas; trata de personas, tráfico de drogas, contrabando de productos no autorizados a ingresar al país. Es una situación de que la frontera tal y como está actualmente es una fuente de inseguridad para todos los dominicanos que están viviendo allí”, planteó Herrera al resaltar que parte del problema es la desigualdad económica que hay entre ambos países.